Este miércoles se registró una explosión de una pipa de gas licuado de petróleo (LP) en el Puente de la Concordia, entre la alcaldía Iztapalapa y los límites con Chalco, Estado de México, que dejó un saldo preliminar de al menos 8 muertos y 94 personas lesionadas, de las cuales 22 están en estado crítico.

El incidente ocurrió cuando la pipa, cargada con más de 49,000 litros de gas LP, se volcó, aparentemente tras chocar con lo que autoridades describen como un objeto sólido que impactó el tanque, provocando una fuga e ignición.
Las llamas alcanzaron hasta 30 metros de altura y generaron una potente onda expansiva que dañó cerca de 20 vehículos y afectó viviendas en las inmediaciones. Vecinos reportan escenas dramáticas, incluyendo el caso de una mujer que sufrió quemaduras graves al proteger a su nieta.
Tras el siniestro, bomberos y cuerpos de emergencia lograron controlar el fuego. Autoridades informaron que ya fue sofocada la conflagración y trabajan en la atención de los heridos, muchos con quemaduras de segundo y tercer grado.
La Fiscalía General de Justicia de la CDMX abrió una investigación, y peritos técnicos recabaron dictámenes en áreas de tránsito terrestre, mecánica, química y explosivos para determinar causa y responsabilidades. Un dictamen preliminar apunta al exceso de velocidad del conductor como factor determinante. En contraste, autoridades periciales señalaron que no se encontraron baches ni daños significativos en la carpeta asfáltica, descartando esa hipótesis.
El gobierno de la Ciudad de México activó atención integral: se brinda ayuda médica, contención psicológica y asesoría jurídica a víctimas y familiares. También se revisará la regulación para el transporte de materiales peligrosos, incluyendo posibles mejoras en rutas permitidas, condiciones de seguridad de las pipas y verificación de seguros vigentes.