¡Vaya manera de promover el turismo! En un incidente que parece sacado de una película de terror, un grupo de taxistas del sindicato "Andrés Quintana Roo" en Cancún, decidieron convertirse en los protagonistas de una escena de horror. En un acto de agresión sin precedentes, atacaron a una camioneta Suburban que transportaba a un grupo de turistas en la avenida Yaxchilán. ¿La razón? Pensaron que se trataba de un Uber.
El incidente, que fue capturado en video y se volvió viral en las redes sociales, muestra a dos taxistas golpeando los cristales de la camioneta con una piedra. A bordo del vehículo se encontraban tres turistas de origen israelí, quienes, aterrorizadas y llorando, salieron del vehículo con sus maletas para refugiarse en un comercio cercano.
🔴#AHORA | ¡Taxistas siembran miedo a turistas! 😱 Un grupo de choferes del sindicato de #Cancún atacaron a un vehículo en el que viajaban a bordo personas de origen extranjero, creyendo que se trataba de un Uber. Esto ocurrió en la avenida Yaxchilan.
— Novedades de Quintana Roo (@novedadesqroo) July 27, 2023
📹: Cortesía pic.twitter.com/7wJ18IFETb
El conductor de la camioneta, por su parte, avanzó unos metros para estacionarse en medio de la avenida, mientras era rodeado por el grupo de taxistas. Cuando finalmente llegaron las patrullas de la Policía Quintana Roo, el conductor corrió hacia los elementos de seguridad para denunciar el hecho, mientras era perseguido por los taxistas agresores.
El incidente generó un caos vial por cerca de una hora, y finalmente dos taxis fueron asegurados por la autoridad y trasladados a la dirección de Tránsito Municipal para determinar las responsabilidades. Las tres turistas, después de permanecer una hora resguardadas en una farmacia, fueron trasladadas a su Airbnb por un voluntario particular, ya que se negaban rotundamente a tomar transporte público por miedo a lo sucedido.
Parece que los taxistas de Cancún están dispuestos a ir a extremos para proteger su territorio, incluso si eso significa aterrorizar a los turistas que visitan la ciudad. Pero, ¿a qué costo? Este incidente no solo es un golpe a la imagen de Cancún como destino turístico, sino también un recordatorio de la necesidad de regular y controlar mejor el sector del transporte.
Este incidente es solo la punta del iceberg de un problema más grande. Los taxistas de Cancún han estado en pie de guerra contra Uber y otras plataformas de transporte desde que estas hicieron su aparición en la ciudad. Han habido numerosos informes de taxistas atacando a conductores de Uber, e incluso a sus pasajeros, en un intento por intimidarlos y disuadirlos de usar estos servicios.
Pero, ¿qué ganan con esto? ¿Realmente creen que aterrorizando a los turistas van a ganar más clientes? Al contrario, lo único que están logrando es manchar la imagen de Cancún y darle a los turistas una razón más para pensar dos veces antes de visitar la ciudad. Y eso, en última instancia, perjudica a todos los habitantes de Cancún, no solo a los taxistas.
Es hora de que las autoridades intervengan y tomen medidas para garantizar la seguridad de los turistas y la libre competencia en el sector del transporte. Porque si los taxistas de Cancún creen que pueden hacer lo que quieran sin enfrentar consecuencias, entonces todos estamos en problemas.