La nota de hoy es una de esas que te hacen preguntarte: ¿En qué mundo vivimos? En Guadalajara, Jalisco, un elevador del Hospital General 46 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) decidió tomarse un descanso no programado, dejando atrapadas a ocho personas entre los pisos ocho y nueve. Entre los atrapados había varios adultos mayores, pero afortunadamente, todos fueron rescatados sin heridas reportadas.
¿Y qué hizo el IMSS al respecto? Bueno, según una usuaria de Twitter, su padre había sido internado en ese hospital desde el 12 de julio y ya había reportado el problema del elevador varias veces, pero nunca recibió respuesta. Parece que el IMSS tiene un serio problema de comunicación... o simplemente no le importa.
🚨#AlertaADN
— adn40 (@adn40) July 28, 2023
Rescatan a 8 personas que quedaron atrapadas luego de la caída de un elevador en la clínica 46 del IMSS en Guadalajara, Jalisco. pic.twitter.com/uW2MhyaGa5
Pero, ¿sabes qué es lo más indignante de todo esto? Que no es la primera vez que algo así sucede. Hace apenas unas semanas, una pequeña niña de seis años llamada Aitana perdió la vida en las instalaciones del IMSS número 18 en Playa del Carmen, Quintana Roo, después de quedar prensada en un elevador de la clínica. La pequeña Aitana estaba siendo trasladada en una camilla que no fue asegurada correctamente y no entró completamente en el ascensor. Al accionar el botón para subir, la camilla aplastó a la niña, causándole la muerte.
¿Cuántas vidas más se perderán antes de que el IMSS tome medidas para garantizar la seguridad de sus pacientes? ¿Cuántas personas más tendrán que sufrir por la negligencia y la incompetencia de esta institución? Es hora de que los responsables del IMSS rindan cuentas y sean investigados. No podemos permitir que este tipo de tragedias sigan ocurriendo.